¿Por qué una ley de Cultura?

CVC porque una ley

Una Ley de cultura es indispensable porque se necesita:

Desarrollar el mandato constitucional sobre cultura.

Se necesita una Ley Nacional de Cultura para desarrollar:

  • El precepto constitucional que en su Art. 1 establece que es obligación del Estado asegurar a los habitantes de la república el goce de la cultura1.
  • El precepto constitucional que en su Art, 53 señala que la cultura es inherente a la persona humana y que, por lo tanto, el Estado la tiene como obligación y finalidad primordial.

Para que estas dos disposiciones constitucionales se cumplan es necesaria una ley que desarrolle sus principios, garantías y fundamentos.

Reconocer la cultura como derecho humano fundamental.

Se necesita una Ley Nacional de Cultura para establecer que la cultura es parte integral de los derechos humanos fundamentales2, tal cual está fundamentado en la Declaración Universal de Derechos Humanos, en especial los artículos 22, 23, 24, 25, 27 y 28 y en el Pacto internacional de derechos económicos, sociales y culturales de las Naciones Unidas, en especial sus artículos 6 y 15.

El Estado salvadoreño debe incorporar en esa Ley de cultura los avances sobre la materia contenidos en los tratados internacionales, por ejemplo el de diversidad cultural.

Establecer la cultura como eje del desarrollo humano.

Se necesita una Ley Nacional de Cultura para establecer la cultura como eje fundamental del desarrollo humano e igualar su importancia con la que tienen el desarrollo económico, social y medioambiental.

Es necesario contar con una legislación que estipule que el florecimiento, expansión y profundización de la cultura es de interés y utilidad pública que configura el mundo de valores, imaginarios sociales y subjetividades necesarias para construir la democracia, la paz, la justicia y la igualdad.

Establecer la cultura y su papel esencial en la plenitud humana.

Hace falta una ley de cultura para establecer la prioridad de la cultura como factor indispensable para que la sociedad desarrolle su potencial creativo y pueda experimentar la plenitud humana. La posibilidad de que individuos y colectividades concreten sus vocaciones en obras y lleven a cabo sus proyectos entrañables, contribuye a que la población y, principalmente, los jóvenes, superen la enajenación y la frustración que se derivan de un mundo fragmentado, desigual, consumista, violento y no solidario.

Establecer el vínculo intrínseco entre cultura e identidad cultural.

Es necesaria una Ley de Cultura para enriquecer la identidad cultural ya que la protección de los derechos culturales de las y los creadores, artistas, artesanos y artistas populares, permitirá que ellos multipliquen y cualifiquen su producción creativa y desarrollen nuevos lazos de pertenencia cultural con el país, contribuyendo con obras y proyectos contemporáneos al patrimonio cultural de las actuales y futuras generaciones.

Crear la institucionalidad que se requiere.

La ley nacional de cultura es necesaria para instituir las instancias públicas que permitan cumplir con su mandato.

  • La Ley creará un ente de coordinación entre las entidades de cultura del Estado y de la Sociedad Civil a fin de que los protagonistas de la cultura y del arte, participen en la formulación de los planes anuales de cultura y en los procesos de toma de decisiones implicados.
  • La Ley creará un Instituto de Formación Superior en Artes para desarrollar en El Salvador escuelas de formación profesional en las distintas disciplinas, con lo que se multiplicará la creación artística, la formación de maestros y ejecutantes, las posibilidades de intercambios internacionales, y se abrirían nuevas opciones de estudio y trabajo para los jóvenes.
  • La Ley creará un Fondo Concursable para la Cultura y las Artes para brindar becas de estudio y apoyo a proyectos culturales y artísticos de la sociedad civil. Los principios, criterios y sistema de organización del FCCA será establecido por la Ley de Cultura y desarrollado por un reglamento especial.

Ley de Patrimonio cultural y sus reformas.

Una ley especial de cultura es necesaria para inspirar las reformas que necesita la Ley de Patrimonio cultural a fin de:

  • Mejorar los mandatos y las herramientas previstas para garantizar la defensa del Patrimonio cultural y para garantizar el cumplimiento de la investigación, registro, conservación, resguardo y difusión del Patrimonio cultural y la aplicación de sanciones legales, monetarias o administrativas cuando se incumplan con tales disposiciones.
  • Establecer, sin lugar a dudas, los artículos que definen los bienes que integran el Patrimonio cultural de la nación, consagrando la igualdad de los bienes tangibles e intangibles en relación a la obligación del Estado de brindarles su total protección y cuidado.
  • La ley debe reconocer que el patrimonio cultural está constituido por todos los bienes y valores culturales, tangibles e intangibles, que son expresión de la nacionalidad salvadoreña. Ahí se incluyen tradiciones y costumbres así como el conjunto de bienes inmateriales y materiales, muebles e inmuebles, que poseen un especial interés histórico, artístico, estético, plástico, arquitectónico, urbano, arqueológico, ambiental, ecológico, lingüístico, sonoro, musical, audiovisual, fílmico, científico, testimonial, documental, literario, bibliográfico, museológico, antropológico y las manifestaciones, los productos y las representaciones de la cultura y el Arte popular.3
  • Pertenecen al Patrimonio cultural las obras creativas, invenciones, imaginarios sociales, tradiciones, prácticas transformadoras y otras legadas de los periodos originario, colonial, independentista, y republicano, las cuales son apreciadas y valoradas socialmente como legados significativos de esas épocas. En ese sentido, la Ley debe proteger los legados simbólicos de las gestas transformadoras de distintas épocas que son reconocidos como tales por las comunidades y colectividades.
  • La ley debe proteger, y favorecer los procesos culturales y artísticos contemporáneos a fin de garantizar el enriquecimiento del mismo para las actuales y futuras generaciones.

Creatividad e invención.

Una ley de cultura es esencial para proteger y estimular el arte y su papel fecundo en el desarrollo de la imaginación y de la inventiva tanto de las personas, como de las comunidades y de la sociedad en su conjunto. La imaginación y la invención son destrezas humanas fundamentales para el desarrollo del conocimiento, el arte, la educación, la ciencia, la tecnología,  y  para la configuración material y simbólica del Patrimonio cultural de las actuales y de las nuevas generaciones.

La identidad cultural.

La Ley de Cultura es necesaria para establecer que el arte es fundamental para el enriquecimiento y conservación de la identidad cultural del país. Todos los pueblos del mundo tienen arte y expresiones artísticas porque todos tienen creatividad y transforman sus realidades.  El arte es una forma universal de expresión y de comunicación porque la creatividad es su lenguaje común. El arte nos recuerda que pertenecemos a una misma comunidad humana que se enriquece con la diversidad.

El arte y su papel fundamental en la vida de la sociedad.

Una Ley de cultura es necesaria para establecer el papel esencial del arte en la vida humana reconociendo que no es un componente accesorio prescindible, sino una dimensión fundamental de lo humano que se expresa en el desarrollo global de las naciones y que permite la existencia de sociedades más justas y más capaces de edificar una vida en común pacífica y espiritualmente rica.

Los artistas y su contribución al desarrollo humano.

Se necesita una ley nacional de cultura que fundamente una política de Estado sobre el carácter esencial de los artistas para el desarrollo humano.

Los artistas contribuyen a la movilización de las energías de cambio de los individuos y de la sociedad y hacen que dichos cambios adopten un sentido positivo y contribuyan a la configuración de valores de expresividad y articulación social.

Los derechos de los artistas.

Una ley de cultura es necesaria para establecer, garantizar y proteger los derechos de los artistas en sus niveles jurídicos, sociales, económicos y laborales reconociéndolos como trabajadores creativos independientes o como  trabajadores culturales dentro de un régimen especial,  u otro de cualquier índole que permita el reconocimiento de las particularidades que entraña su condición de artista.

  • La ley de cultura es una herramienta fundamental para que tengan plena vigencia los derechos laborales y de seguridad social de los artistas y creadores. El Estado debe garantizar el derecho de los artistas a una retribución justa por el fruto de su trabajo creativo.
  • La ley de cultura debe garantizar la seguridad social y las disposiciones fiscales relativas al artista, sea o no asalariado, habida cuenta de su contribución al desarrollo humano. Debe velarse porque las condiciones de trabajo y de empleo de los artistas les permitan consagrarse a sus actividades creativas si así lo desearan.
  • La ley debe asegurar a los artistas, la libertad y el derecho de constituir las organizaciones profesionales y gremiales que ellos prefieran y de afiliarse a ellas, si así lo desean; debe garantizarse que las organizaciones que representen a los artistas participen en la elaboración de las políticas culturales estatales y en las instancias gremiales que defienden los derechos de los trabajadores.
  • La Ley de Cultura debe garantizar para los artistas la protección de la legislación nacional e internacional al ejercicio de las libertades de creación, expresión y comunicación, condición esencial de toda actividad artística.
  • El Estado salvadoreño debe de proteger y apoyar a los artistas para la realización de su trabajo creativo. Con ese fin, le ley determinará las formas y mecanismos idóneos para que el ente rector de las políticas estatales de cultura pueda recoger sus necesidades y demandas y proponer soluciones a través de programas y proyectos culturales del Estado.
  • El Estado salvadoreño debe tomar medidas encaminadas a definir una política de ayuda y apoyo material y moral a los artistas y hacer lo necesario para que la opinión pública esté informada de la justificación y necesidad de dicha política. Los artistas deben gozar del respeto a su profesión y a su condición como tales y su trabajo debe rodearse de la consideración que merece.
  • Debe aumentarse la participación del artista en las decisiones respecto a la estética, calidad de vida y curaduría de las obras de arte destinadas a los espacios públicos. El ejercicio de la las capacidades de discernimiento crítico y de transformación estética de la realidad, inherente al trabajo de los artistas, es una contribución fundamental para mejorar las formas de convivencia y sociabilidad.

Art. 1 de la Constitución de la República de El Salvador.

Declaración Universal de Derechos Humanos,  en especial los artículos 22, 23, 24, 25, 27 y 28;  Pacto internacional de derechos económicos, sociales y culturales de las Naciones Unidas, en especial sus artículos 6 y 15; Declaración de los principios de la cooperación cultural internacional, aprobada por la Conferencia General de la UNESCO en su 14.a reunión, y en especial sus artículos III y IV.

3 Ley de Colombia No. 397 de  1997.

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